Supervisión de entradas:
Monitorización y filtrado de accesos a urbanizaciones, edificios, locales comerciales o parkings, gestionado por auxiliares especializados.
Vigilancia del entorno:
Supervisión activa para garantizar el correcto uso y conservación de todas las áreas comunes e infraestructuras del recinto incluyendo el servicio de rondas periódicas en franjas horarias sin personal y días no laborables.